Redacción/La Noticia de Tlaxcala
Calpulalpan, Tlax., 5 de abril de 2025.- El Hospital General de Calpulalpan, incorporado al programa IMSS-Bienestar desde hace un año, enfrenta una severa crisis que compromete la atención médica de sus pacientes y las condiciones laborales de su personal. Pacientes como doña Leticia, quien padece diabetes desde hace dos décadas, deben adquirir insumos básicos como gasas y pañales para recibir curaciones, debido a la falta de suministros en el hospital.
Las instalaciones presentan un notable deterioro, evidenciado por goteras y paredes en mal estado, reflejando la falta de mantenimiento a lo largo de sus 15 años de funcionamiento. La escasez de personal médico es crítica; en situaciones de emergencia, como la atención a mujeres embarazadas con presión arterial elevada, la ausencia de ginecólogos y ambulancias operativas obliga a trasladar pacientes en condiciones precarias. Las ambulancias disponibles están fuera de servicio desde hace cuatro años, con cabinas desgastadas y llantas ponchadas.
La farmacia del hospital opera con un abasto del 35%, careciendo de medicamentos esenciales como ketorolaco, un analgésico fundamental en servicios de urgencias y hospitalización. Esta situación ha llevado al personal de salud a considerar la suspensión de servicios, ante la falta de insumos y recursos necesarios para brindar una atención adecuada.
Esta problemática no es exclusiva de Calpulalpan; otros hospitales en Tlaxcala, como los de San Pablo del Monte y Tzompantepec, enfrentan condiciones similares. Reportes de enero de 2025 indican desabasto de medicamentos, raciones alimenticias insuficientes y abandono institucional en estos nosocomios.
A nivel federal, el gobierno anunció en abril de 2025 la reapertura de 99 quirófanos cerrados por falta de personal o fallas en las instalaciones, con el objetivo de ampliar la productividad quirúrgica y reducir la saturación en hospitales generales y de especialidad. Sin embargo, estas medidas aún no se reflejan en mejoras tangibles para hospitales como el de Calpulalpan.
La comunidad médica y los pacientes hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que se implementen soluciones efectivas que garanticen el derecho a la salud y condiciones laborales dignas para el personal sanitario.