Guillermo Veloz//La Noticia de Tlaxcala
Tlaxcala, Tlax., 2 de abril. La diputada local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Sandra Aguilar Vega, ha expresado su firme respaldo a la tauromaquia, argumentando que esta práctica no es un capricho ni un interés individual, sino una manifestación cultural que proporciona sustento a cientos de familias en Tlaxcala y a nivel nacional. En una conferencia de prensa, acompañada por integrantes de la sociedad civil vinculados a la fiesta brava, Aguilar subrayó la importancia económica, laboral y turística de la tauromaquia para la entidad.
La legisladora destacó que se están realizando consensos entre los diputados locales para implementar acciones que fomenten y preserven la tauromaquia, considerándola una actividad que otorga identidad a Tlaxcala. Además, enfatizó la relevancia de apoyar a las ganaderías de toros de lidia en el estado, las cuales han sido reconocidas como espacios de preservación ecológica desde 2020. Estas ganaderías representan aproximadamente el 12% del territorio agrícola de Tlaxcala y han contribuido significativamente al medio ambiente mediante la siembra de alrededor de un millón 200 mil árboles y 250 mil magueyes.
Aguilar también anunció su respaldo a las acciones convocadas por la sociedad civil en defensa de las tradiciones y la cultura taurina, como la marcha pacífica programada para el próximo sábado 5 de abril en Apizaco. Esta manifestación busca reunir a los defensores de la tauromaquia para expresar su apoyo a esta práctica.
Sin embargo, es innegable que la tauromaquia ha sido objeto de intensos debates en México y en otras partes del mundo. Mientras sus defensores la consideran una expresión cultural y una fuente de empleo, sus detractores la califican como una forma de maltrato animal que debería ser abolida. En este contexto, las declaraciones de la diputada Aguilar reflejan la postura de un sector que busca mantener viva esta tradición, enfrentándose a las crecientes críticas y movimientos que abogan por su prohibición.
La controversia en torno a la tauromaquia continúa, y mientras en estados como Tlaxcala se promueven acciones para su preservación, en otras regiones del país se han implementado medidas para restringir o prohibir las corridas de toros. Este panorama evidencia la polarización de opiniones y la complejidad de conciliar las tradiciones culturales con las preocupaciones éticas y de bienestar animal en la sociedad contemporánea.