Jonathan Olvera//La Noticia de Tlaxcala
Tlaxcala, Tlax., 2 de abril de 2025. La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) ha convocado a la ciudadanía a participar en el Primer Simulacro Nacional 2025, programado para el próximo 29 de abril a las 11:30 horas. Este ejercicio pretende simular un sismo de magnitud 8.1 con epicentro en el Golfo de Tehuantepec, Oaxaca, y contempla la evacuación de las instalaciones del Palacio de Gobierno bajo dicha hipótesis.
La CEPC insta a familias, empresas y comunidades a organizar sus unidades internas de Protección Civil y registrar sus inmuebles antes del 28 de abril a las 23:59 horas en la plataforma oficial.
Si bien estos simulacros buscan fortalecer la cultura de la prevención y evaluar la eficacia de las rutas de evacuación y puntos de seguridad, surge la interrogante: ¿realmente estamos preparados para enfrentar una catástrofe de tal magnitud, o estos ejercicios se han convertido en meras formalidades burocráticas?
En un país donde los sismos han cobrado miles de vidas y dejado incontables damnificados, la efectividad de estos simulacros es crucial. Sin embargo, la participación ciudadana suele ser limitada, y la implementación de medidas preventivas a menudo queda en el papel.
Además, la falta de seguimiento y evaluación post-simulacro pone en duda la utilidad real de estos ejercicios. Sin una retroalimentación efectiva y la corrección de deficiencias detectadas, los simulacros corren el riesgo de convertirse en simples eventos protocolarios sin impacto tangible en la seguridad de la población.
Es imperativo que las autoridades no solo promuevan la realización de simulacros, sino que también aseguren una capacitación continua, una infraestructura resiliente y una cultura de prevención arraigada en la sociedad. Solo así se podrá garantizar que, ante un sismo real, la respuesta sea efectiva y se minimicen las pérdidas humanas y materiales.