Guillermo Veloz/La Noticia de Tlaxcala
* Empleados de la SEPE-USET bloquearon las oficinas centrales en Tlaxcala para protestar contra la designación de Evelyn Ramírez Herrera como jefa del departamento de Educación Indígena, señalando nepotismo e irregularidades que afectarían a 56 escuelas y 200 docentes.
Tlaxcala, Tlax., 15 de enero. La inconformidad por la designación de Evelyn Ramírez Herrera como jefa del departamento de Educación Indígena llevó este miércoles a trabajadores de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) y la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (USET) a tomar las oficinas centrales de esta dependencia en la capital tlaxcalteca.
Desde tempranas horas, los manifestantes bloquearon los accesos principales con pancartas y mantas, acusando que el nombramiento de Ramírez Herrera responde a intereses de nepotismo y otras irregularidades administrativas. Según los trabajadores, su llegada al cargo pone en riesgo la estabilidad de 56 escuelas indígenas y el trabajo de más de 200 docentes en la entidad.
“Exigimos que se respete la experiencia y el conocimiento en el área. La designación de una persona sin antecedentes claros en el tema afecta directamente a nuestras comunidades indígenas, que merecen una atención adecuada y profesional”, señaló uno de los líderes de la protesta, quien pidió mantenerse en el anonimato.
Los inconformes solicitaron la intervención inmediata de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y del secretario de Educación Pública, Homero Meneses Hernández, para revertir la decisión. Calificaron a Ramírez Herrera como una “desconocida” en el ámbito de la educación indígena, lo que, aseguraron, compromete el desarrollo educativo y cultural de los pueblos originarios de Tlaxcala.
Hasta el momento, las autoridades educativas no han emitido un posicionamiento oficial, aunque fuentes cercanas a la SEPE-USET señalaron que el nombramiento de Ramírez Herrera responde a criterios administrativos previamente establecidos.
Mientras tanto, los trabajadores han advertido que mantendrán las instalaciones tomadas hasta recibir una respuesta concreta de las autoridades estatales, lo que deja en incertidumbre las actividades normales de la dependencia.